La luz influye en cómo se sienten, funcionan y se recuperan las personas. La iluminación integradora es un enfoque global del diseño de la iluminación que tiene en cuenta los efectos biológicos y emocionales de la luz en las personas. El objetivo de la iluminación integradora es favorecer la salud y el bienestar del usuario, teniendo en cuenta el ritmo natural de día y noche del ser humano.
De los estándares de lujo al diseño de iluminación centrado en las personas
Tradicionalmente, la iluminación se diseña basándose en normas como la intensidad luminosa (por ejemplo, 500 lux en una oficina), la uniformidad y la limitación del deslumbramiento (UGR). El objetivo es lograr una iluminación funcional y segura. Estos requisitos visuales siguen siendo esenciales en el diseño de la iluminación, pero la luz también tiene efectos no visuales. Así, las investigaciones han demostrado que la luz también influye en el ritmo circadiano, el estado de alerta y el equilibrio hormonal. Por ello, el enfoque pasa de ser exclusivamente «luz suficiente» a «la luz adecuada en el momento adecuado», utilizando la luz de forma dinámica para mejorar la salud y el bienestar del usuario.
m-EDI e iluminación integrativa
Junto con nuestros socios BrainLit y FluxPlus desarrollamos soluciones de iluminación integradoras que, cuando es necesario, van más allá de las directrices habituales, como los 250 mEDI. El m-EDI (melanopic Equivalent Daylight Illuminance) es una medida que indica en qué medida la luz estimula el ritmo biológico del ser humano. Se utiliza para evaluar el impacto biológico de la luz en espacios interiores, además de los valores tradicionales de lux, que describen principalmente la calidad visual de la iluminación.
En directrices como el WELL Building Standard se menciona un valor de aproximadamente 250 m-EDI durante el día como indicación de un apoyo suficiente al ritmo biológico. En aplicaciones específicas, se pueden elegir valores de luz biológica más elevados cuando la situación lo requiera. Con soluciones como Biocentric Lighting (BCL®) podemos alcanzar incluso hasta 1300 m-EDI y más.
¿En qué casos resulta interesante la iluminación integradora?
La iluminación integradora puede aportar un valor añadido en entornos en los que las personas pasan mucho tiempo o en los que el rendimiento y el bienestar son fundamentales, como:

Normas y directrices
La iluminación integradora no es una norma independiente, sino que se ajusta a las directrices y certificaciones existentes, por ejemplo:
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ISO 8995-1 / EN 12464-1 (requisitos de iluminación visual)
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Norma alemana DIN/TS 67600 (especificación técnica sobre los efectos biológicos de la luz)
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Norma WELL Building (diseño de iluminación circadiana y salud en los edificios)
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BREEAM (confort, salud y energía)
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CIE S 026 (valores de luminosidad melanópicos, mEDI)
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