Para reducir nuestra huella ecológica, evitamos los transportes innecesarios y limitamos nuestras emisiones siempre que es posible. Por eso, desde hace más de diez años, nuestras luminarias se montan en talleres sociales situados a solo un kilómetro de nuestra sede central en Zelanda. Paso a paso, buscamos socios locales para nuestro proceso de producción.
En nuestro departamento MIYO también trabajamos en ello. Al utilizar componentes y tecnologías ya existentes de nuestro propio stock, podemos adaptarnos rápidamente y llevar a cabo nuevos diseños sin material ni transporte innecesarios. Si, a pesar de todo, se necesitaran componentes específicos, los fabricamos a través de nuestros socios locales. Así, las chapas metálicas, las placas de circuito impreso y el recubrimiento en polvo de MIYO proceden de los Países Bajos, y los controladores TCI, de Italia.